Ser humano con coraje y espíritu!

 

Las experiencias de ambos en nuestros viajes «personales» e individuales han sido variadas, enriquecedoras y valiosas. Después de muchos años, la vida nos ha reunido desde distintos países, probablemente con la intención de compartir nuestros intereses, nuestra fuerza y alegría, pero también de reconocer nuestras heridas vitales y llevarlas a la sanación.

Así que decidimos seguir las preguntas del corazón: ¿cómo podemos tratarnos a nosotros mismos y a los demás de forma sanadora? ¿Cómo podemos redescubrir nuestras propias necesidades, ritmos y encontrar serenidad en la vida? ¿Cómo podemos lograr una conexión más profunda e íntima con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea?

Gabriele

En contacto vivo conmigo y con el mundo que me rodea

Desde hace mucho tiempo, mi gran deseo es reflexionar sobre el ser humano y reencontrarme conmigo misma y con la naturaleza. Desde mi infancia, «estar al aire libre» ha significado para mí experimentar el contacto vivo con la naturaleza, conmigo y con el mundo que me rodea. Siempre experimento la naturaleza como algo sencillo y claro. Su profundo silencio me fascina y disfruto con la variada estimulación de los sentidos. Me siento presente en cada momento. Eso es absolutamente sanador. Me proporciona una conexión amorosa y una calma acogedora para mí, que me permite estar mucho más presente, poderosa y amorosa para los demás.

Todo está en el interior

A través de mi experiencia vital hasta la fecha, mi familia, mis relaciones, mis diversas profesiones, mi formación y mis maestros, he podido experimentar crecimiento y sanación. Como la mayoría de la gente, empecé mi vida por el camino «normal». Tenía, como suele decirse, todo lo que mi corazón deseaba. Pero no me llenó. Un leve indicio me hizo sentir que esa forma de vivir no puede serlo todo, que hay más cosas que merecen la pena experimentar. Sin embargo, aún tardé mucho tiempo en darme cuenta de que vivimos casi exclusivamente en el exterior. Pero el camino exterior sólo conduce a la satisfacción a corto plazo. Necesitaba más. Un significado más profundo. Una satisfacción duradera. Y así, poco a poco, el camino interior se fue abriendo bajo mis pies. Me di cuenta de que todo está en el interior. Dentro, yo soy el creador de mi vida. Así como se ve «ahí dentro», se ve por fuera. Me di cuenta de que el cambio sólo puede producirse «ahí dentro». Es un camino rico en experiencias que espero que todo el mundo pueda y quiera recorrer. No es que sea el camino más fácil, no. Pero sí el más animado. ¡El más pacífico! El más sanador.

Empieza algo nuevo

Estos cambios internos también han modificado mi idea de un entorno habitable. Ahora he «aterrizado» aquí, en el norte de España. En este hermoso lugar, quiero trabajar interna y externamente por mí, por el mundo, por «Mamma Terra», por una nueva forma de organizar y experimentar la vida, por nuevas posibilidades de comunidad. Sí, quiero trabajar por ello. De todo corazón.

Daniel

¿Bailarín de ensueño?

Aproximadamente a la edad de 12 años tuve mi primera experiencia con la naturaleza. A partir de ese momento surgió el sueño de mi vida, vivir con y para la naturaleza. Fue algo intuitivo e instintivo. Tanto en mi adolescencia como parte de mi juventud proyectaba una vida así. Pero fue interrumpido por mis programas personales instalados a través de mis creencias. Me indicaban que eso no era algo para asegurar un buen «futuro».

La mayoría, en mi entorno, me afirmaban que era una utopía, algo difícil de realizar, con muchos riesgos y pocas posibilidades de «prosperar», que pusiera «los pies en la tierra y dejara de volar». Perdí mi rumbo. Acepté las reglas de la sociedad.

Con el tiempo, pude darme cuenta que mis «programas» solo ponían barreras a mi intención natural, al camino de mi corazón. Comencé a indagar en mí y así poder descubrir que mis «creencias» se basaban en algo irreal.

Sentido de la vida

Ahora, en este preciso momento, tengo claro que sí puedo y quiero empezar a dar cada paso necesario para realizar mi sueño. No sé si lo alcanzaré pero lo que si sé, y estoy totalmente seguro, es que lo intentaré guiado por mi corazón. Me siento como un ser natural que regresa a su casa.

Así, desde mi corazón, agradezco a la vida que me brinde la posibilidad de cumplir mi sueño y dejo, lo que creo que es el sentido en mi vida para poder cumplir con el ciclo natural, la intención de aportar con mi semilla para que, algún día, alguien pueda recibir el fruto de ella. Sin expectativas, solo dándole a esa semilla toda la energía necesaria para que nada, que no sea natural, impida que nazca el fruto, cuidándola, amándola.

Mamma Terra

Trabajar, festejar, celebrar…

Jardín fértil y floreciente

Coraje para cambiar …

… y respeto por tu vida. ¡Ponte en primer lugar en tu vida a partir de ahora!

Estaremos encantados de apoyarte.